La Creación


En nuestro programa pasado mencionamos lo expresado por Herbert Spencer, famoso
evolucionista, acerca de las formas en las cuales la manifestación de lo desconocido
son divididas: Tiempo, Espacio, Materia, Fuerza, y Movilidad.
Analizamos con ustedes la Creación de Dios aplicando las formas establecidas por él,
evolucionista, para aceptar la manifestación de lo desconocido.
En el principio: TIEMPO
Dios creó los cielos y la tierra: ESPACIO.
Y la tierra: MATERIA
El Espíritu de Dios: FUERZA
Se movía sobre la faz de las aguas: MOVILIDAD
Concluímos que si el recuento de la Creación de Dios descritos en los DOS
PRIMEROS VERSOS DEL LIBRO DE GÉNESIS cumple con todo lo requerido en su
división, por qué entonces NO CREE EN ELLA?, aceptando teorías evolucionistas que
no cumplen con lo requerido…y tratan de inventarlo sin pruebas suficientes.
Posteriormente nos concentramos en analizar la Luz.
En este programa, nuestro enfoque es analizar Génesis 1 versículos 1-19
Versículo 1 TIEMPO
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Este primer versículo es una declaración de lo que el Señor hizo y que lo desglosa y
explica en todo el Cap. 1
Simplemente aquí, desde el primer versículo vemos la falsedad en la llamada ciencia
del hombre pues acaban de publicar que el universo no tuvo principio o sea, que es
eterno!! publicado en el sitio de “amazingastronomy”.
El no tener principio es falso simplemente porque va en contra de la lógica y lo
coherente porque encontramos que el universo fué creado como lo leemos en el día
2: vs. 6-8 y afirmado en el día 4. Versículos 14-19
Tu decides a qué crees.
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía,Y las tinieblas estaban sobre la faz del
abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
Este 2do versículo, hablando de tohu e bohu ha sido malinterpretado grandemente
como lo hemos estado analizando, mencionando que la tierra estaba desordenada y
vacía, a lo que claman como verdad. Aceptarlo es aceptar la casualidad (suerte,
coincidencia) contrario totalmente a la creación perfecta de Dios.
Este versículo lo tenemos que conectar con los versículos 9 y 10 de Génesis porque
nos explica claramente la definición de Tohu e Bohu como vamos a ver.
También entender que todo era agua en el principio Ver, 6. podemos añadir a este el
versículo en 2 Pedro 3:5
“5 Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la
palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua
subsiste”.
AHORA PODEMOS ENTENDER QUE DIOS ES EL AGUA VIVA
Juan 4:10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice:
Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.
7:38 Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de
su interior correrán ríos de agua viva.
Apc. 7:17,porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes
de aguas de vida;
22:17 el que tiene sed venga…tome del agua de Vida.
Primero debemos definir que había una oscuridad total porque todavía no se
manifestaba la Luz, con mayúscula, Dios el Creador.
Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. o sea la superficie de las
aguas.
Esas aguas tenían suspendidas los elementos, sólidos que se juntaron como
escrito está en el versículo 9 y que estaban preparados para que se produjera la
naturaleza.
Esto pasó y está descrito en el versículo 9, 10
Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y
descúbrase lo seco. Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las
aguas llamó Mares.
AQUI ESTA LO IMPORTANTE: la Tierra no estaba desordenada y vacía. La tierra
estaba sin Forma y sin utilizarse. Los elementos suspendidos en el agua, toda la
tabla periódica de los elementos químicos y nutrientes de la tierra no habían
interaccionado.
3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un
día.
**6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las
aguas. 7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la
expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8 Y llamó Dios a
la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.
**9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un
lugar, y descúbrase lo seco. (La Tierra) Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo seco Tierra,
y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.
11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de
fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y
árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.
**14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día
de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por
lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E
hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día,
y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17 Y
las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para
señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que
era bueno. 19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.
20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en
la abierta expansión de los cielos. 21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y
todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave
alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22 Y Dios los bendijo, diciendo:
Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en
la tierra. 23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.
24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y
serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25 E hizo Dios animales
de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra
sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en
toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre
a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios,
y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los
peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la
tierra.
29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda
la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. 30 Y a
toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra
sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. 31 Y
vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la
tarde y la mañana el día sexto.
2 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
2 Pedro
Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con
exhortación vuestro limpio entendimiento, 2 para que tengáis memoria de las palabras
que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y
Salvador dado por vuestros apóstoles; 3 sabiendo primero esto, que en los postreros
días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, 4 y diciendo:
¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres
durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. 5
Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra
de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, 6
por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; 7 pero los cielos y la tierra
que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en
el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. 8 Mas, oh amados, no ignoréis
esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 9 El
Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es
paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento. 10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche;
en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán
deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.